A la hora de estimular a los niños en la lectura, uno de los errores más frecuentes es dejar que los niños elijan sus libros. Quizás te sorprenda leer esto, porque tenías entendido precisamente lo contrario, que la mejor manera de acertar con un libro infantil es dejar que sea el niño quien lo elija, y que un niño está más motivado para leer si ha escogido por sí mimo qué leer.

Sin embargo, dejar que los niños escojan los libros no es una buena táctica si el objetivo es estimularlos en la lectura. De hecho, es muy frecuente escuchar a los padres lamentarse de que «no hay caso, no hay manera de que acabe un libro, y eso que lo eligió él, o ella». ¿Te suena? ¿A que sí?

¿Cómo acertar con un libro infantil entonces si uno no se atreve o no sabe elegir un buen texto? ¿Y qué hay detrás de esta confusión? Te contesto a estas dos preguntas en unos pocos párrafos.

En el año 2015. la ganadora del Global Teacher Prize -el premio conocido como «el Nobel de la Educación»– del año 2015 fue Nancie Atwel. ¿Cuál fue su logro? Conseguir que sus alumnos leyeran unos 40 libros al año, en comparación con los ocho que lee la mayoría de los alumnos de instituto. ¿Cómo lo consiguió? Simplemente animando a cada niño a elegir un libro para leer. Mejor dicho, este es el mensaje que se difundió en los medios y fue compartido por miles de personas en las redes. Ya sabemos que cuanto más simple el mensaje, mayor el número de personas que lo darán por bueno.

Entonces, ¿cómo consiguió Nancie Atwel que sus alumnos lean? Leamos una de sus declaraciones:

«Cada año, mis alumnos de séptimo y octavo grado eligen y leen entre 30 y 100 títulos. Devoran los libros porque la biblioteca de la clase está llena de historias interesantes de escritores serios, porque tienen tiempo para leer en el colegio, porque esperan poder leer cada noche en su casa y porque 35 años de experiencia me han enseñado que mi trabajo es leer, disfrutar y recomendar literatura para jóvenes a los jóvenes a los que enseño.» (Education Week, 2010)

¡Caramba! Había algo más detrás del simple dejar a un niño elegir su libro:

  • Se estaba refiriendo a niños de 12 años
  • Los deja elegir en la biblioteca escolar, «que está llena de historias interesantes de escritores serios», porque hay bibliotecas… y bibliotecas
  • Los niños tienen tiempo para leer en el colegio
  • Los niños esperan poder leer cada noche en su casa
  • Ella misma disfruta leyendo y recomienda literatura a los jóvenes

¡Qué lástima que este no haya sido el mensaje que más se difundió! En primer lugar, porque da en la clave para que los más pequeños pasen de saber leer a querer leer, (a ser lectores, vaya): tiempo para leer, lectura en casa y una buena biblioteca (o librería) a mano. Y en segundo lugar, porque habría ahorrado a muchos padres la frustración de ver que esos libros elegidos por sus propios hijos no los enganchaban en la lectura.

No caigas en la trampa de pensar que por el simple hecho de que tus hijos elijan un libro se engancharán con su lectura. ¿O acaso tú misma no te has equivocado alguna vez con el libro que escogiste con tanta ilusión? Si en casa aún no sois muy aficionados a la lectura y no tenéis suficiente experiencia lectora, es muy recomendable que consultéis con los que saben para acertar con un libro infantil.

Visitad juntos la biblioteca o la librería más cercana y hablad un momento con los profesionales, ellos necesitarán conocer un poco vuestro perfil e intereses para asesoraros bien. Un nutricionista no puede prescribir una dieta adecuada sin conocer a su destinatario; y tampoco es suficiente este conocimiento: hay que saber de nutrición.  Lo mismo ocurre con la dieta de libros: hay que conocer al lector en cuestión, y también hay que saber -un poco al menos- de libros.

Así que ya sabéis: busca ayuda si quieres que tu hijo lea más. Claro que puedes darte el gustazo de hacer caso a tu intuición o dejarte llevar por un amor a primera vista con un libro, pero esto no ofrece ninguna garantía cuando se trata de contagiar a un niño con el amor por la lectura.

Si quieres que te ayude a que tus hijos se entusiasmen con la lectura, estaré encantada de hacerlo.

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